miércoles, 16 de noviembre de 2011

Simpatía por el relato. El concierto

El rock y los libros siempre han estado unidos, de alguna u otra forma. No me refiero a los grandes y megaventas, planetas y cosas así. Más bien mis letras van dirigidas a los autores malditos, a los hijos del pulp, a Poe, a Cohen antes de ver que Dylan follaba por castigo y se puso un micro debajo de sus fosas nasales para vivir lo mismo, a Bukowski, Shepard y toda la retahíla de lisérgicos, alcohólicos y puteros con clase de su mismo palo, a los de la generación beat, a Loriga, a Prado, a Robe, a todos aquellos que han sabido, y saben, transmitir a través de sujetos, verbos y predicados lo que corre por las venas de los luchadores del escenario, esos que no lo tienen fácil cuando empuñan una guitarra y ponen el micro en mode on, muy lejos de los focos y entrevistas glamurosas. También sucede que escritores se mezclan de manera bipolar y no sabes donde empieza las letras y acaban las notas, o leyendas vivas musicando poemas a ritmo de lo que te salga de los cojones, que por algo eres uno de los putos amos. Y para presentar un proyecto de esta carretera de dos carriles en el que rock y literatura se dan la mano, no hay mejor título, con requiebro a sus Satánicas Majestades, que Simpatía por el relato, una bendita locura con gentes del rock patrio que aparcan sus partituras y ensayos para posar unas letras y unos pensamientos solo por el placer de crear. Hubo literatura y, por supuesto, hubo rock.
Sala Paberse Matao. Sedaví. Valencia. La tira de lejos del Camden de Londres. Rock de vagina para finalizar la presentación del libro. Cinco chicas que se marcan una sesión de espiritismo para ponerse en la piel de The Ramones. O lo que es lo mismo, The Sheenas. Alabadas sean las fuerzas ocultas porque ellas son más guapas, o están más buenas, elige. Y luego Lilith, banda catalana, con rodaje, maridaje y varias muescas en el revólver. Vengo a ver a las primeras, sigo una recomendación. Me encuentro a Pablo, de Uzzhuaïa, que me da las gracias sinceras por la crónica de Pennyroyal Tea. También anda por aquí Sergi, de la crew de Los Perros del Boogie. Y seguro que más gente importante, pero con mi despiste perpetuo no acierto a enumerar. Suenan silbidos de película del oeste. Y van subiendo ellas. Ellas son Belén, Monty, Violeta, Isabel y Raquel, aunque quienes suben realmente son Belencé, Nasty, Violenta, Sable y Teen Teen para darle cera a la sala con Blitzkrieg Bop, tema que enloquece a un tipo que hace diez segundos parecía un helecho. En la barra se estaba de cine, con las cervezas mejicanas como compañía, hasta que al tipo de delante mía no se le ocurre otra cosa, después de ser tan mezquino de pedir precio por todos los combinados de la barra con su chica delante, que alzarse sobre el taburete. A grandes males, grandes remedios, por lo que me pongo detrás de la mesa de sonido, más lejos de la barra, pero más cerca del escenario. Van cayendo los temas como el vuelo del tu-tu que luce Belencé, con un aire mezclado entre el aspecto de Winehouse y la rabia de Nina Hagen que soporta el rol de frontwoman con sobrada solvencia y esa pinta de inocente niña mala que tanto gusta. Suena el conocido I wanna be sedated y musito una sonrisa por toda la RRR family, que la tiene adoptada como himno de inicio del fin de semana. Confirmado. Gran nivel en la sala, tanto arriba como abajo del escenario. Dejémoslo ahí. The Sheenas cantan todas ellas. Se cambian instrumentos como si nada. Arreglan los afinadores a base de simpatía, tacos y rocanrol actitud. Y se ríen al recordar que será cosa de las pilas. Belencé con corsé y pinturas de guerra. La melena de Nasty le hace tocar sin ver las cuerdas, mientras provoca tocando y censura cierto acartonamiento de la parroquia. Otra cerveza suave para mí. Malditas resacas de jueves que aparecen sin ser invitadas. Violenta, Sable y Teen Teen castigan sus cuerdas vocales a porta gayola. Es el momento que pidáis otra, cabrones, el viejo truco del rocanrol. Falta Sheena, debe de ser. Y lo es, después de Psychoteraphy. Con una versión divertida, con un final muy burlesque, que me encanta. Mejor esto que los neoyorkinos feos aquellos, ¿cómo se llamaban? Besos, aplausos y gintonics con tónica azul para Violenta.

Pausa. Baño. Guiño y cerveza. Toca Lilith. Voy a ciegas de oído, sin haber escuchado nada, pero algo tendrá el agua cuando la bendice AC/DC. Me da mal rollo ver que la sala se queda medio vacía, supongo que la nicotina aprieta tan fuerte que supera al rock de esta banda, que suenan muy bien y potentes. Agnesy su voz me recuerdan a Courtney Love, la viuda del grunge, sobre todo en Casada, donde menta a la bicha que se voló la sesera. Tocan canciones coreadas por los seguidores, tienen verdaderos himnos y revitalizan a un joven rockero, que antes se estaba echando un sueñecito con un ejemplar de Simpatía por el relato como almohada, llamado Ramses, de unos once años, del que me hice coleguita. La dinastía sigue su curso. Me quedo con El amor duele, porque me deja flipado el video que he visto antes del inicio del concierto y porque en directo sube de octanaje. Veo correr a Eva, el encanto de chica que lleva el merchandising de la banda, para tener su momento de gloria, dar dos saltos y gritar su estribillo favorito. Y me encanta su Házmelo otra vez versión en castellano de You Shook Me All Night Long de AC/DC, y el Porque te vas de Perales y hecha famosa por la voz de Jeanette, que parece que tiene menos de seis grados de separación con el rock, por las versiones de sus temas que rondan por ahí. Se lo que me va a pasar con esta banda. Este será el principio, luego me volveré loco buscando videos y empapándome de ellos porque me desprenden muy buenas sensaciones, conectan con el público y sus estribillos son pegadizos. Nadie quiere a las niñas muertas ni las recuerda. Na-na-na-na. Cierran un gran concierto con una declaración de intenciones, coreando a los cuatro vientos que el rock no está muerto. Por supuesto que no. Recojo mi botín, mi libro tatuado por varios autores, reparto besos, abrazos, varios recuerdos en la retina y en el pecho. Definitivamente me descubro ante Lilith, pero The Sheenas tienen algo especial, The Sheenas son guerreras.

Esta humilde visión está dedicada con el más grande de mis cariños a ‘Román’, porque tarde o temprano seguiremos rockeando.

The Sheenas + Lilith, Paberse Matao. Sedaví, Valencia 11 denoviembre de 2011
The Sheenas
BLITZKRIEG BOP
THE KKK TOOK MY BABY AWAY
I WANNA BE SEDATED
ROCK N ROLL HIGH SCHOOL
53RD & 3RD
ROCKAWAY BEACH
CENSORSHIT
I BELIEVE IN MIRACLES
BEAT ON THE BRAT
DON’T BUST MY CHOPS
I’M AFFECTED
NOW I WANNA SNIFF SOME GLUE
POISON HEART
I JUST WANNA HAVE SOMETHING TO DO
I WANNA LIVE
SOMEBODY PUT SOMETHING IN MY DRINK
PSYCHOTHERAPY
SHEENA IS A PUNK ROCKER

Lilith
HIJAS DE LILITH
CASADA
MENTIR
MERCEDES BENZ (COVER JANIS JOPLIN)
LA EDAD DE LAS MUJERES
EL HOMBRE DEL SACO
VESTIDO
EL AMOR DUELE
Y YO
HAZMELO OTRA VEZ (COVER AC/DC)
THE GRANGE (COVER ZZ TOP)
NO
DIOS
GUAU
PELIS PORNO
PORQUE TE VAS (COVER PERALES/JANETTE)
MUÑECAS
ROCK IS NOT DEAD

2 comentarios:

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  2. las fotos del concierto en www.anarlopez.tk

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