lunes, 5 de noviembre de 2012

Tutores del entretenimiento



Pues que el negro ya no es tanto. O eso me parece a mí, a pesar del temazo de los Stones y la versionaca de M-Clan.

O que igual esto es como decía aquel del fútbol, un estado de ánimo.

Vale, que las cosas no están muy allá por culpa de los golfos apandadores de siempre. Pero la peña se mueve, se recicla, se adapta, se reinventa, se redecora... Y hay que estar. Me siguen, ¿no?
Sí quieres alimentar a un cerdito rosa con monedas, en Valencia lo tienes jodido. Cuando no es una sota, es un basto, es decir, hay jarana cultural y movidas a cascoporro. De esas de vinos, gintonics y mujeres con tacón, sonrisa y buena conversación. 
Que no todo va a ser cartas y catas de licores, vividor.
Y no te digo nada sí te pirra la mesa y el mantel. Cada vez se come mejor en la ciudad, adaptándose muchas cartas y lugares a los tiempos que corren, con una cantidad de pequeños secretos escondidos en Ruzafa, nuestro Soho, tal y como bautizó Nada Importa al barrio más molón de la city, que te hacen ser un manirroto pierdecasas sí no echas el freno, madaleno.
Pero el Miniteatro vale para usar el comodín de la noche del sábado como la excusa perfecta para levantar el culo del sofá.

Donde el tamaño no importa. No en el sofá, en el teatro.

Miniteatro es un proyecto de estos que nace por necesidad, por huir hacía adelante, ahora que parece ser que vuelven a correr, otra vez, malos tiempos para la lírica, con cierres de teatros y manifestaciones de dolor por un agonizante panorama para aquellos que crean sueños, personajes e historias.
Y los actores nos provocan, nos seducen, nos hacen reír y llorar. Nos arrancan cachitos de alma para que luego nos hagan pensar, recordar y tatuarnos el sentimiento. Dosis, pequeñas o grandes, pero un chute, al fin y al cabo. La puta vida, joder.

Y nos revuelve el alma para bien el artista, bien sea en el plato, en la escena o en un solo de guitarra.
Pues La Intensa Producciones nos ha metido una descarga en todo el centro de las pelotas. Una música que nos habla y nos cambia de color, creada por obra y gracia de Isabel Latorre, y que es un personaje más dentro de la obra 'Le tuteur d'amour', donde conversa con la mujer tejida por Belén Riquelme, actriz de las de antes y dramaturga en ciernes, llevándonos a un viaje por todos los estados pasados en una relación, desde la euforia después del polvo de su vida hasta el llanto del engaño.

Y aplausos. Y vino tinto. Y la letra muda con su sonrisa. Y el compromiso de comer arroz entre los arrozales.

En definitiva. Vivir.

1 comentario:

  1. Grande! Grandísimo! Muchas gracias por disfrutar de esta increible experiencia con nosotros. Y que VIVA EL MINITEATRO!

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