miércoles, 4 de abril de 2012

Semana Santa de Tronos


La gente llora en la Semana de Pasión. La sequía llama a su puerta, como las vendedoras de Avon, pero ahora no quieren lluvia. Lógico, normal y comprensible. A nadie le gustan las fiestas pasadas por agua, a no ser que sean en esos mastodónticos parques temáticos acuáticos horteras a los que uno ha de ir únicamente una vez en la vida, o no, por aquello de tener información de primera mano. Pero joder, ¿qué queremos sí la mentamos a todas horas en nuestro sabio refranero? Que llueva, que llueva, la vieja está en la cueva. Nunca llueve a gusto de todos. Ha llovido mucho desde entonces. Siempre llueve cuando no hay escuela. Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro. Llueve sobre mojado. A mala lluvia, buen paraguas. Llover y cantar, todo es empezar (vale, este es inventado).
Conclusión: estos días toca calarse o estacionar, y visto que se acerca el invierno en su segunda temporada, y siguiendo consejos, a punta de pistola algunos, de asesinos en serie, Don Drapers del terreno y reyes godos varios, salvo invitación irrechazable por parte de alguna gata, a las que tengo menos miedo gracias al Woman Translator, bien mundial donde los haya, ustedes me podrán encontrar en las tierras del Norte, Invernalia concretamente, maldiciendo por no poder ponerle los cuernos al gordo del Rey, colega de Ned Stark, y rindiendo homenaje por supuesta proximidad geográfica a la isla de Jura y sus líquidos elementos. Lo que no quita que todos ustedes y ustedas hagan de sus días de asueto aquello que les plazca, ponerse morados a huesos de santo, torrijas, mistela, panquemados, monas de pascua, tofu o lo que les salga de las amígdalas, mientras los costaleros purgan los pecados del resto, en plan justos por pecadores.
Aunque ya saben, me encanta hablarles de usted, contable audiencia, puede que tenga algún tipo de revelación y se me cruce alguna María Magdalena y la liemos parda con brindis al sol de cócteles de fan de Sony Crocket y resacas con ibuprofeno y alimentos, que no comida.

PD: Por cierto, una cosita. Justo aquí debajo, hay un par de casillas para medir las reacciones. Sí lee esto, pero le da pereza comentar, o simplemente se la suda hacerlo, dele al sí o al no. Así, hace feliz al becario y las novedades que introduce, que se lo curra mucho. A sus pies.

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