viernes, 22 de febrero de 2008

Deciamos ayer

Así como Fray Luis de León tras su combate con la Inquisición, cuenta la leyenda que reinició sus clases con un “Deciamos ayer…”, sin ser fraile y sin ser de León, me permito iniciar esta segunda época en la escritura blogiana con ese mismo titulo. Titulo que quizás solo tenga explicación para mi mismo, pero que no es más que un guiño a mi nueva situación, a mi liberación carcelaria de ese invento creado por el hombre llamado matrimonio que por la penosidad de los últimos acontecimientos se asemejaron más a la penitencia que al lecho de rosas y edulcoradas situaciones que imaginas cuando ves a la que tu crees que va a ser la mujer de tu vida cortando la tarta con una espada que tiempo después si pudiera afilarla y clavártela, lo haría. Pero, en fin, entre esto, ir de loqueros, o ser cliente vip de las samaritanas del amor, por coherencia, por amor propio, por interés, por exhibicionismo, por todas estas cosas, o quizás por ninguna, intentaré escupir mis reacciones y mis vivencias en este no-papel que espero que a quien tropiece por aquí, le guste. Sed bienvenidos. Quitaos los zapatos si queréis, estáis en vuestra casa. El mueble bar está lleno y el baño, la segunda puerta a la derecha.

1 comentario:

  1. Welcome to the Jungle como dirian aquellos.
    En fin anonimo creo que te pediré explicaciones.
    Salu2

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