viernes, 21 de septiembre de 2012

Confesiones en Ruzafa




Hoy empiezo con una confesión. Ave Maria Purisima…

Tengo mi particular fuente de información, como si de un personaje de una novela de James Ellroy se tratara. Esa fuente es mi garganta profunda, mi confidente, mi persona en la calle, que es donde se cuecen todos los meollos. Me pasa el soplo de las noticias molonas para darle a la tecla en este rincón. Me meto dos copazos, o tres, de Laphroaig y le meto caña al portátil así, en plan Sabina.


Como decía, mi confidente me cuenta cosas incontables, en sus dos significados. Me habla de los ukeleles de las niñas pijas mientras compartimos pastillas de Stevia, que es lo más ‘in’ del momento, con el café o el carajillo. Despierta mi infantil lado goloso a través de los macarons, que se merecen sesión doble de sudor sin duda, y hablamos de barras de bar que valen la pena.

Y yo, que a veces sigo con las alpargatas de careta a tal nivel que hay días que se me olvida que un lunes es mal día para ir de museos, me lo apunto todo en el lado del cerebro donde no se olvida nada para alimentar las páginas de este cuaderno. Y también mi ego, que a uno también le gusta que le digan ‘me encanta como escribes’ alguna pirada tía buena en los baños de señoras, que narices.

Y la pista de hoy es Russafa Escènica.

Está claro que Ruzafa es EL BARRIO por excelencia en Valencia. Vinos, manteles, arte y chupitos de Jägermeister se entremezclan en la madrugada, creando una atmósfera única que debemos disfrutar mientras dure en este, el lugar de moda, alejado de otras faunas tronistas de comida rápida y silicona a cascoporro.

Aunque para gustos, colores.

Pues en Ruzafa se siembra arte, curioso requiebro otoñal justo ahora que en los campos se recoge el arroz (recuerda, amable visitante, aquello de mis alpargatas), con espectáculos intimistas y pequeñas plateas de poco más de veinte espectadores, donde sientes en primera persona la tensión del artista y que son los verdaderos tuits del teatro, por aquello de lo cortos e intensos y muestra del teatro puro. A pelo. Un salvaje polvo teatral.

Y todo con donaciones individuales y patrocinios alejados de los grandes mecenazgos de collares de perlas y vestidos de diseño.

Ya ves. No está mal este lunes septiembre. Donde todo comienza, como dice mi confidente.

2 comentarios:

  1. El Dos13:33

    En la corona de Moctezuma,
    se mereciere estar esta pluma.

    Amigo, estoy dispuesto a comprobar in situ tu aseveración! Lo añoro señor!

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  2. Pues que confidente mas maja/o, no? Qué viva el arte. Artista!

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